¿Cuantas veces respiras en un entorno cerrado? La calidad del aire importa. - Aire acondicionado, suelo radiante, aerotermia

¿Cuantas veces respiras en un entorno cerrado? La calidad del aire importa.

sindrome edificio enfermo

¿Cuantas veces respiras en un entorno cerrado? La calidad del aire importa.

Respirar es una de las funciones vitales que mas repetimos al cabo del día y aún así, es una de las que menos cuidamos. Al menos 20.000 veces realizamos el proceso de inspiración y expiración en 24 horas , emitiendo por año 7’72 toneladas de CO2 al año (una burrada). A este CO2 debemos sumarle una gran cantidad de otros elementos insalubres que pueblan el aire de las ciudades y los pueblos por culpa de los ácaros, los transportes, las industrias… Esto provoca que muchas veces, el ambiente de los lugares cerrados esté cargado e incluso sea irrespirable sin importar cuantos ambientadores pongamos, pero el dato más importante es que nos encontramos en estos sitios 21 horas al día y aún así, preocuparnos por la calidad de el oxígeno de estos no es una de nuestras prioridades. Pero… ¿Sabes que puede provocar que no cuides este aspecto en tu casa o empresa?

Las enfermedades que puede provocar un entorno contaminado al que nos exponemos demasiado tiempo son muchas, entre ellas podríamos destacar el Síndrome de la fatiga crónica, el Estrés Oxidativo  o la Sensibilidad Química Múltiple provocadas por el llamado Síndrome de edificio enfermo.

El Síndrome de edificio enfermo suele identificarse como una parte o la totalidad de un edificio que tiene un aire con una condensación de elementos nocivos alta. Está relacionado con un mal uso de la climatización y provoca mas que más de un 20%  de los trabajadores de estos sitios presente problemas de salud. Normalmente, la delimitación de este síndrome es difícil debido a que suele tener un origen multifactorial y solo se puede realizar a través de una investigación cuidadosa entre el personal afectado teniendo en cuenta los síntomas:

  • Irritaciones de ojos, nariz y garganta.
  • Sensación de sequedad en membranas mucosas y piel.
  • Ronquera.
  • Respiración dificultosa.
  • Eritemas (Erupciones cutáneas).
  • Comezón.
  • Hipersensibilidades inespecíficas.
  • Náuseas, mareos y vértigos.
  • Dolor de cabeza.
  • Fatiga mental.
  • Elevada incidencia de infecciones respiratorias y resfriados.

Pero eso no es todo. Según estudios como el de World Green Building Council, la productividad de los empleados también está mediada por la calidad del aire. En su investigación concluyeron que los edificios que son ecológicos y se preocupan por la calidad de su aire interior con una concentración baja de CO2 y altas tasas de ventilación hacían a los trabajadores entre un 8 y un 11% mas productivos, beneficiando así a la salud de estos y a la propia empresa. Entonces…

¿Como podemos mejorar la calidad del aire que respiramos?

  1. Ventila el lugar todo lo que puedas: Además de ayudar a que los ácaros salgan del entorno cerrado, también disminuimos el vapor concentrado y ahorramos en electricidad mejorando las temperaturas. Es importante que la ventilación dure 1 hora aproximada y sea total (Abrir una ventana un poco no funcionará, intenta abrir todos elementos que den al exterior y aquellas puertas que interrumpan el paso del aire)
  2. Elige la climatización adecuada: Algunos aparatos de climatización pueden salirnos por un precio más bajo dejando a un lado los filtros especiales que nos hacen de gestores de las toxinas de nuestro hogar u oficina. Asimismo una mala instalación puede crear escapes en los conductos que permitan pasar a nuestro aire elementos que no deberían estar ahí. Por esto, es interesante intentar consultar con un profesional algunos aspectos de este tipo antes de elegir nuestro modelo. No ahorres en salud
  3. Limpia bien tus aparatos de climatización: Muchas veces, el principal problema de nuestros aparatos es que no tienen una limpieza adecuada y empiezan a causar problemas. En esta entrada te explicamos como hacer un correcto mantenimiento del aire acondicionado para mejorar el confort de cualquier emplazamiento
  4. Sustituye los productos contaminantes: Algunos productos que utilizamos en el día a día, ya sea en la limpieza o en el mismo ejercicio de nuestro trabajo, provocan que el ambiente se cargue de olores y sustancias nocivas. Intenta identificarlos y sustituirlos por algunos mas ecológicos.